Si se presentara el título a personas normales, un buen número de ellas estaría de acuerdo, pues el dinero es uno de los elementos más importantes para la vida humana. Para algunos, es lo más importante. Muchos lo dirán tranquilamente, reconociendo un elemento básico de su vida actual.
Pero es posible que otros lo nieguen, si están siendo escuchados. Es común oír a gente que dice: “Yo no amo al dinero, puesto que es algo necesario, pero trabajo mucho para obtenerlo”. Está muy bien, pero es posible que haya un amor silencioso, especialmente si uno no quiere usarlo bien.
Hay que recordar que todo lo que logramos en la vida, incluso lo más pequeño, viene de Dios, que está presente en nosotros y nos ilumina y fortalece para que lo encontremos en todo lo que hacemos. El arte de Dios está presente en lo que Él hace en cada uno de nosotros, y en todo lo que nosotros hacemos en El.
Es necesario recordar que todos los seres humanos somos hijos e hijas de Dios. No hay doble creación en la acción divina. Todo ser humano es único, por muy pequeño y débil que parezca. Algunos sufren por tener mucho y otros por tener poco. Pero debemos creer que todos somos hijos de Dios.
Pero todo lo incomprensible en la vida humana viene de Dios. Incluso lo que parece no ser nada. Nuestra fe en el Creador nos ayuda a ser pacientes. Todo lo que está mal en mí, puede ser el comienzo de algo extra en mí. Así nos lo asegura la fe.